Día 1: Del bullicio de El Cairo a la serenidad del Desierto Blanco
Su aventura comienza con la recogida a primera hora de la mañana en su hotel de El Cairo. A medida que el paisaje urbano se desvanece en la distancia, el viaje comienza con un pintoresco viaje de cuatro horas a través de vastos paisajes desérticos hasta el oasis de Bahariya.
A su llegada, el oasis le da la bienvenida con sus exuberantes palmerales y su ambiente tranquilo. Su primera parada son las aguas termales de El Haize, donde podrá sumergir los pies o relajarse en las cálidas aguas ricas en minerales, conocidas por sus beneficios terapéuticos.
De vuelta a la carretera, prepárese para quedar hipnotizado por el Desierto Negro, un paisaje surrealista de colinas volcánicas cubiertas de basalto negro, que contrasta maravillosamente con la arena dorada. Es como entrar en otro planeta.
A continuación, visite la impresionante Montaña de Cristal, una cresta reluciente de cristales de cuarzo que brillan bajo el sol del desierto, una oportunidad perfecta para hacerse una foto.
Adéntrese en el desierto para explorar el valle de Agabat, donde las imponentes formaciones calizas y las ondulantes dunas doradas crean un entorno sereno y sobrenatural. La belleza natural de este valle, esculpida por las fuerzas del viento y el tiempo, es realmente inolvidable.
A última hora de la tarde, llegará al punto culminante del día: El Parque Nacional del Desierto Blanco. Este extraordinario paisaje es famoso por sus formaciones rocosas de color blanco tiza, modeladas a lo largo de milenios en formas surrealistas que recuerdan a setas gigantes, icebergs y esculturas abstractas. Al ponerse el sol, el desierto resplandece con tonos rosas y naranjas, creando una atmósfera mágica.
Al caer la noche, disfrute de una apacible acampada bajo las estrellas, rodeado del sereno silencio del desierto. Si no se puede acampar, se organizará el alojamiento en un hotel cercano. Una deliciosa cena completa este día inolvidable.
Comidas incluidas: Almuerzo, Cena